Secciones
Cuentos cortos: Amor en línea.
Influencers

Cuentos cortos: Amor en línea

Lidia Sanciprián es escritora y columnista y colabora en LA VERDAD. Twitter: @rsanciprian2

por Lidiasanciprián

Cuentos cortos: Amor en línea.

Cuentos cortos: Amor en línea.

“Para quienes ocultan su timidez, sus carencias sociales o quizás el deseo insaciable, y alguno que otro corazón honesto que busca una relación auténtica”.

 

André pertenecía a este último grupo, deseaba un amor desinteresado, sabía que la red sólo reproducía lo que pasaba en el mundo físico, pero en su caso las opciones del mundo real se habían cerrado.

 

Vivió desde niño siendo conocido y célebre, su familia pertenecía al círculo más exclusivo de su ciudad, una sola experiencia en el amor marcó su vida, su novia de juventud lo traicionó con su mejor amigo y pretendía casarse con André pese a su doble relación, ella no quería a André sino a su dinero.

 

(Quizás te interese: Cuentos cortos: El recuerdo que libera…)

Él se quedó solo por 10 años con relaciones ocasionales que generalmente caían en las confusiones de si amaban a André o al mundo que le rodeaba. Deseaba conocer a una chica que desconociera quien era y lo que tenía, quería asegurarse, que sería por él y no por su dinero. El mundo físico no tenía buenas posibilidades en su caso, por ello recurrió a la red

 

Contrató a una empresa quien le ayudaría a realizar la búsqueda; una vez que la empresa ubicaba alguna chica con posibilidades, él la contactaba como cualquier desconocido, se relacionaría por los medios electrónicos hasta que su intuición o corazón le indicaran cuándo tener un encuentro físico.

 

André tenía  47 años y llevaba tres años de socializar por las redes, se empezó a sentir cómodo, seguro y sin riesgos, solo cuando sentía que perdería la amistad en turno, insinuaba algún encuentro, pero cuando lo veía cerca volvía a huir, hasta que finalmente un día contacto a una chica y en su primera conversación afirmó sin dudas:

 

“Te quiero conocer”.

 

Ella se llamaba Adriana, pertenecía a la clase media, trabajaba y de igual forma pensó que también en las redes se transmiten las feromonas, sintió lo mismo, el deseo de conocer a André.

 

André y María se encontraron y desde aquel momento no se separaron por el resto de sus vidas; a veces las redes también tienen buenas historias que contar, María descubrió que André no sólo era una príncipe de la red sino un también en la vida real.

Temas

Comentarios

TE PUEDE INTERESAR